Hay quienes ni siquiera consideran que cocinar pudiera ser un pasatiempo, pensando que es algo demasiado cansado y aburrido. ¡Pero esto no necesariamente es verdad! Cocinar no solamente puede brindar mucha satisfacción de cada plato preparado, también ¡puede ayudar a llevar una dieta sana y balanceada o ahorrar dinero! Además, para empezar a cocinar en casa no se necesita mucho.

Método 1: ¡Mejora desde lo básico!

Empieza desde lo más básico: empieza con cocinar un huevo duro, un huevo pasado por agua, con hacer huevos revueltos; familiarízate con diferentes métodos de cortar productos o preparar un caldo. Todo esto de seguro te ayudará cuando vayas a aprender a preparar platos más complicados. Además, lograr tus primeros éxitos te dará mucha satisfacción y te motivará a seguir aprendiendo. Nada de esto requiere muchas habilidades, así que te permitirá decidir si esta afición te gusta, antes de que pases a preparar platos más ambiciosos.

La mayor ventaja del primer método es que no requiere equipo especializado ni muchas habilidades. Además, como implica aprender lo básico, se puede usar el internet donde encontramos muchos consejos, definiciones, instrucciones paso a paso o trucos para mejorar los platillos sencillos. Todo esto te permitirá ampliar tus conocimientos culinarios con relativamente poco tiempo y dinero.

Método 2: Usa la imaginación

Cocinar es un arte, y algunos de sus ingredientes importantes son la imaginación y el ingenio. Cuando estés aprendiendo, experimenta juntando ingredientes, especias, sabores y métodos. Busca inspiración en lo que tienes en la cocina, en tiendas pequeñas, en internet, e incluso en las culturas extranjeras. Intenta hacer unas chuletas usando el panko japonés o agregar condimentos poco típicos a un plato aparentemente normal y corriente. Obviamente, no todos los experimentos terminarán bien, pero también de los fracasos se aprende. La clave de este método es la determinación para no rendirse y el valor para probar cosas nuevas. ¿Quién sabe, tal vez encuentres en esto tu vocación y puedas crear un par de recetas propias y únicas?

¡Invierte en un curso!

Sin embargo, a veces el problema no es la falta de creatividad o de un plan, sino sencillamente la falta de tiempo. ¿O, tal vez, simplemente no te gusta estudiar por tu cuenta y prefieres aprender aprovechando la experiencia de alguien más? Hay muchas personas que no quieren empezar solas y ¡no tiene nada de malo! En casos así, vale la pena invertir en talleres, como los que ofrece la página The Best Vouchers. Permiten en tan solo 4 horas no solo conocer la fascinante historia de la cocina italiana y su evolución, sino también intentar preparar platillos italianos en una cocina totalmente equipada y bajo la tutela de un chef profesional. Así, no tendrás que preocuparte por no tener conocimientos necesarios, ingredientes o equipo: todo lo tienes al alcance de la mano y puedes concentrarte en descubrir los secretos culinarios de Italia. Gracias a la presencia y la ayuda del instructor se elimina el riesgo de cometer errores básicos o ganar malos hábitos, por lo cual el aprendizaje será más fácil y menos estresante. Si no tienes tiempo para experimentar o no estás seguro por dónde empezar por cuenta propia, será una solución ideal para ti.

Si dejamos de tratar el aprendizaje como una obligación forzada y cocinar como algo rutinario y aburrido, podemos descubrir toda una dimensión nueva del mundo de cuya existencia no sabíamos. Saber cocinar puede resultar de mucha ayuda en muchas áreas de la vida. Permite controlar qué es lo que comemos y en qué cantidades, ahorrar dinero que gastamos en comer fuera y sorprender a la familia y a los amigos. Además, es un gran tema de conversaciones. Por último, aprender por cuenta propia nos permite mantener la disciplina y esto es algo que nos abre las puertas a muchas más posibilidades.